ALIMENTACIÓN VEGANA 10 CONSEJOS PARA EMPEZAR

¿Alguna vez has pensado en acercarte a una alimentación vegana pero no sabes cómo hacerlo? ¿Piensas que es complicado y que podrían faltarte nutrientes? Sabemos que sí y te diremos algo, tranquila, todas hemos pasado por esto. Cambiar la dieta que hemos llevado durante toda la vida no es difícil, solo es cuestión de ponerse y aprender a comer. Parece mentira, pero nunca nos han enseñado a hacerlo, ahora eres adulta y depende de ti.

No sabemos tu caso, pero nosotras jamás habíamos pensado nuestra dieta hasta que no cambiamos de vida, aprendimos a comer. Al final es más saber qué no quieres comer que cualquier otra cosa, la famosa frasecita de nuestras abuelas de que hay que comer de todo… ains, lo siento abuela, pero no era así. Si quieres ser consciente de qué comes en un día coge una libreta y apunta cada cosa que entra en tu boca, hazlo durante una semana y así serás realmente consciente de qué cantidad de carne animal y otros alimentos insanos le estás metiendo a tu cuerpo. Hago un alto, ser vegano no implica ser sanísimo, hay muchos productos veganos que no son sanos. Este ejercicio te ayudará a ver ambas cosas.

He aquí las claves que consideramos que pueden ayudarte a empezar una vida vegana. Si después de leer esto quieres alguien con quien hablar y que te acompañe en el camino sabes que nos tienes a través de varios canales, no dudes en ponerte en contacto, somos un equipo.

1º. Visita a tu doctora.

Es importante que antes de realizar un cambio drástico en tu alimentación visites a tu doctora y se lo comentes. Pídele que te haga una analítica completa para llevar una revisión de tu salud. Nosotras al principio nos hicimos una, luego a los seis meses otra y luego anualmente. Es bueno llevar un control de nuestra salud, no por ser vegana, cualquier persona debería controlar su salud, pero este es otro tema… También una buena opción es acudir a una nutricionista especializada en alimentación vegana o vegetariana, porque quizás veas que tu doctora de cabecera no entiende mucho del tema o que no quiera ni entender… es una lástima, pero ocurre. Busca la forma de que alguien especializado te aconseje.

2º. No, los veganos no solo comen lechuga.

¡Sorpresa! La verdad es que nos quedaríamos aquí, nos parece tan evidente y tan tonto pensar que solo nos alimentamos a base de verduras… pero bueno. Comemos legumbres, carnes vegetales, patatas, cereales (por cierto, consúmelos integrales), frutos secos, semillas, y si, también comemos frutas y verduras. Es decir, no solo nos alimentamos de micronutrientes: frutas y verduras; también consumimos macronutrientes: proteínas, hidratos de carbono y grasas saludables (y a veces no tan saludables, ya que estamos rompamos el mito de que los veganos están todos sequitos, también existen los gordivegan y merecen vivir, pray for los gordivegan).

Para que te hagas una idea de qué debes poner en tu plato, suelen recomendar estás cantidades:

Todo esto por supuesto varía según tu estilo de vida, por eso te hemos recomendado que lo primero que hagas es acudir a un médico o nutricionista. Por supuesto, no se nos olvidan las grasas, viviendo en España utilicemos nuestros maravillosos aceites de oliva. Y bebe mucha agua muchacha que es bueno para el cutis.

3º. “¿Y de dónde sacáis la proteína? Seguro que no coméis suficiente”

No vamos a entrar en este punto a hablar de esa gente que de repente se vuelve médico y nutricionista y juzga tu modo de comer, pero por favor, si estás leyendo esto, no lo hagas nunca, te lo rogamos, incluso si tú no controlas tu alimentación, que es raro que lo hagan la gente que hace estos comentarios, no entres a controlar la de otros. Dicho esto, la EFSA recomienda que un adulto consuma aproximadamente 0,83g de proteína por peso al día. Aquí tienes una tabla donde verás de dónde sacamos la proteína/100gr.:

Soja texturizada: 50 gr.

Cacahuete: 23,7 gr.

Almendra: 21,2 gr.

Seitán: 21,2 gr.

Avena en copos: 16,8 gr.

Soja cocida: 16,6 gr.

Nuez: 15,2 gr.

Avellana: 15 gr.

Pan: 9-13 gr.

Tofu: 8-12 gr.

Lenteja cocida: 9 gr.

Garbanzo cocido: 8,9 gr.

Alubia cocida: 8,5 gr.

Pasta cocida: 5,3 gr.

Quinoa cocida: 4,4 gr.

Amaranto cocido: 4 gr.

Bebida de soja: 3 gr.

Arroz cocido: 2,3 gr.

El dato del seitán es una media aproximada de las diferentes marcas que se comercializan en España, aunque tienes una receta riquísima al igual que fácil para hacerlo tú misma en el Instagram de @lasmasterveg con muchas otras recetas.

4º. Infórmate sobre la vitamina B12.

Es importante que sepas que la suplementación de B12 es necesaria tanto para veganos como vegetarianos. De nuevo, pregunta a tu doctora sobre el tema. Puedes comprarla en farmacias fácilmente, no necesitas receta, pero si quieres informarte más, siempre es bueno preguntar a los médicos. Hay una guapura en Instagram llamada @lauritavegan que te recuerda cada día que debes tomarla. Es una nutricionista maravillosa a la que te recomendamos seguir si quieres saber más sobre alimentación vegana y, además, es entrenadora personal.  Sobre cantidades aquí tienes la página de Vegan Health donde puedes infórmate del consumo de B12 que necesitas según tu situación: https://veganhealth.org/vitamin-b12-recommendations-updated/

5º. Busca recetitas nuevas.

Cuando comienzas es normal que al poco tiempo estés cansada de comer siempre lo mismo. Parece que aprendemos cuatro platitos y los repetimos hasta la saciedad y esto puede hacer que te desanimes. Te proponemos un juego, proponte hacer una receta totalmente nueva cada semana, cada quince días o cada mes, como tú puedas y veas. Es una forma de conocer nuevos sabores y jamás aburrirte con la comida. ¡Con lo buena que está! Te recomendamos algunas páginas donde puedes inspirarte:

En Instagram:

https://www.instagram.com/veganraskal/

https://www.instagram.com/dedondesacolasproteinas/

YouTube:

https://www.youtube.com/channel/UCrN5l3YrBp8CiYNv7_xf2AA

https://www.youtube.com/user/MyHippieKitchen

Libros:

No matarás de Reinas y repollos

Biblia vegetariana de la editorial Integral

Veganomicon de Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero

6º. Busca tiendas veganas.

Hay cosas que ni te imaginas que existen… gambas veganas, calamares veganos, carne picada vegana, salchichas veganas, hamburguesas veganas, morcilla y chorizo vegano, albóndigas veganas, jamón vegano, si, si jamón, dulces veganos, por supuesto que ya conoces los quesos veganos, … En los últimos años nuestro país ha avanzado mucho en este terreno y ya podemos encontrar productos en los supermercados más conocidos. También te recomendamos que acudas a tiendas de alimentación asiáticas, encontraras muchos productos riquísimos. Y por supuesto la joya de la corona, la tienda de nuestra amiga María: https://thegreenplace.es/. Aquí puedes encontrar muchos de los productos antes mencionados, la calidad del servicio es tan bueno como ella.

7º. Lee, aprende.

Lee en general, que es muy bueno pa’ ser más lista. Fuera bromas, es importante informarse, hay muchos libros sobre alimentación a base de vegetales. Vegetarianos con ciencia de Lucía Martínez Argüeles es excelente. En Instagram puedes encontrar a @unafamiliaveganaynormal, te ayudarán a entender muchas cosas sobre la vida vegana. También está nuestro gran Dios YouTube, pero ten cuidado, internet es muy amplio y no debes fiarte de toda la información que recibes, cuanto más veas de distintas fuentes mejor, así puedes contrastar.

8º. “Pero es que una alimentación vegana es más cara que una normal”

Simplemente… ¡NO! Mira el punto 2º. y 3º. ¿Qué ves de caro ahí? Si compras cosas más exclusivas obviamente se hará caro, pero en cualquier alimentación no en una vegana… Ser vegano no es caro per se. Es más, los elementos más caros en una alimentación son generalmente las carnes y pescados, compáralo con la lista de proteínas que te hemos dado y vete al súper a ver precios… es interesante ver el dinerito que puedes ahorrarte al mes comiendo proteína vegetal.

9º. Quiérelo.

Este podría haber sido perfectamente el punto 1º. Porque lo más importante es proponértelo. Decidir hacerlo. ¿Alguna vez has escuchado decir a un fumador…? “pues yo lo intenté con parches, con chicles, prometiéndoselo a mi niña, consumiendo progresivamente menos, … lo intenté mil veces y de mil maneras, pero al final me levanté un día y dije, nunca más, y nunca más he cogido un cigarrillo”. Pues esto es igual, di nunca más si lo que quieres y adelante. Normalmente ayuda tener el motivo en la cabeza, la razón principal por la que algunas personas deciden cambiar su alimentación es por motivos éticos sobre los animales, pero también por el medioambiente o por salud. Sea cual sea visualízalo, en ocasiones será complicado, sobre todo al principio, ten en mente tu motivo.

10º. Aprende a gestionar los comentarios de la gente.

Te podríamos contar mil cosas más, pero creemos que se haría pesado. Así que por último… ¿ya has decidido llevar una dieta a base de vegetales? Pues prepárate. Como te decíamos en uno de los puntos anteriores de repente las comidas familiares, con amigos incluso con desconocidos se convertirán en charlas sobre que una alimentación vegana no es sana y que las personas necesitamos la proteína animal para el normal funcionamiento del cerebro. Es decir, no solo de repente serán médicos y nutricionistas, en serio prepárate, que algunos pasan a ser incluso historiadores y te hablan de la evolución del homo sapiens…

Debes estar lista para esta clase de cosas…. Puedes tomar varios caminos, como discutir por qué no tienen razón y todos los estudios que abalan que una alimentación vegana bien planificada puede ser perfectamente sana a cualquier edad, pero normalmente esta gente no escucha, por un motivo principalmente… porque no quieren dejar de tener razón. Cada cual que elija lo que quiere para su vida y su cuerpo, no hace falta hablarlo o discutirlo todo, a veces acabar ciertos comentarios con un “es tu visión y yo tengo la mía, como es mi cuerpo y no el tuyo, la decisión me pertenece y prefiero no hablar más del tema” es más sano que entrar al trapo. Pero vaya, que, si te va la marcha, adelante, ya tienes leña para echar al fuego, discusiones garantizadas para cualquier comida. 

Y como siempre decimos…  toda vida es un proceso de aprendizaje, con esto queremos decir que nuestra intención no es sentenciar que estas opciones son las únicas ni las mejores, pero si las que nosotras elegimos. ¡¡También estamos en el camino!!

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